Como conocimiento de ello la demótica se traduce como al conjunto de sistemas capaces de automatizar una vivienda, aportando servicios de gestión energética, seguridad, bienestar y comunicación, y que pueden estar integrados por medio de redes interiores y exteriores de comunicación, cableadas o inalámbricas, y cuyo control goza de cierta ubicuidad, desde dentro y fuera del hogar.
Uno de las grandes curiosidades es la forma en la que está estructurado el recinto sobre todo en las disposiciones de cada ambiente, como la sala, en ella encontramos siempre un televisor LCD o pantalla plana empotrado en la pared, donde al frente de ello el parecida forma de los muebles.
Así como la estructura exterior, grandes pórticos que los resguardan, y con el solo pulso de un botón se abre automáticamente.
En tanto a ello los sensores de movimiento no puede saltar en esas horas en las que uno debe ir a los servicios y sin la preocupación de hallar donde se encuentra el interruptor, a través de su subconsciente se dirige hacia el ambiente.
Además de ellos sensores de temperatura que indicarían y manejarían el control del clima en el ambiente.
Con la incorporación de aparatos automatizados que realizan las diversas tareas, como limpiar, regar, cortar, uno dejaría de realizar estas labores y se concentraría en el descanso.
Por lo que no faltaría es el control de a mando de distancia y el control general de la vivienda, donde se pondrá realizar las diversas configuraciones.
A parte lo curioso de ello es que como la tecnología va cambiando desde grandes estructuras como la primera computadora a pequeños componentes como microprocesadores que dirigen a todo un batallón de ellos, dando la administración con el poder de un pulso.
Entre tantas cosas, esta homogenización en cada hogar se podrá expandir, solo el tiempo lo dirá.